Bienal de Venecia Architettura 2025

Venecia, la ciudad anfibia que parece bailar sobre el agua desde hace siglos, se prepara una vez más para convertirse en escenario de la reflexión arquitectónica a escala mundial. Bajo la dirección de Carlo Ratti, la Bienal Architettura 2025 despliega un audaz manifiesto basado en un concepto polifacético y poliédrico: Intelligens. Natural. Artificial. Colectivo. La arquitectura se convierte en una fuerza dinámica de adaptación, una respuesta evolutiva a un mundo en rápida transformación.


Título del proyecto: Living Structure
Participantes: Casa Sekisui - Laboratorio Kuma, Universidad de Tokio, Matsuo - Laboratorio Iwasawa, Universidad de Tokio, Ejiri Structural Engineers, Kengo Kuma & Associates

Venecia, laboratorio del futuro

La exposición, que estará abierta del 10 de mayo al 23 de noviembre de 2025, no es un escaparate estático. Forma parte de un movimiento, un proceso de pensamiento en constante evolución que reúne a arquitectos, ingenieros, científicos, artistas, filósofos e incluso cocineros. La Bienal de este año nos invita a cuestionarnos el papel de la arquitectura en un mundo marcado por el cambio climático y la aparición de nuevas inteligencias, ya sean humanas, artificiales o colectivas.


Puerta de las vías navegables de Venecia, 2024 - ©NormanFosterFoundation

La era de la adaptación: un punto de inflexión necesario

Carlo Ratti, visionario insaciable, ha colocado esta Bienal bajo la bandera de la adaptabilidad. En su opinión, la crisis climática exige una ruptura radical con los planteamientos tradicionales. Hasta ahora, la arquitectura se ha centrado en mitigar los efectos del calentamiento global, tratando de minimizar su impacto ecológico. Este paradigma ya no es suficiente. Ante temperaturas récord, catástrofes naturales cada vez más frecuentes y una urbanización desenfrenada que agota los recursos, tenemos que replantearnos nuestra forma de vivir en el mundo. La arquitectura debe transformarse en un arte de la resiliencia, capaz de integrarse, anticiparse y colaborar con las fuerzas vivas.


ARBOR, 2025: Potencial de captura y almacenamiento de carbono del ecosistema forestal

Nada más entrar en la Corderie de l'Arsenale, los visitantes se sumergen en una escenografía envolvente que se hace eco de esta urgencia. La exposición se abre con una constatación implacable: el planeta arde, las aguas suben y las sociedades se tambalean. Los proyectos presentados no pretenden alimentar una distopía alarmista, sino proponer soluciones.

Cada sección explora un tipo de inteligencia aplicada a la arquitectura. La inteligencia natural se inspira en el biomimetismo y el ingenio de los ecosistemas para proponer nuevas formas de hábitat. La inteligencia artificial, lejos de ser una amenaza para la creatividad humana, se está convirtiendo en una herramienta experimental para diseñar estructuras más eficientes, adaptables y evolutivas. Por último, la inteligencia colectiva encarna el poder del intercambio de conocimientos, el diálogo interdisciplinar y la cocreación.


Título del proyecto: Pabellón Manameh; Participantes: Alia Al Mur, Yusaku Imamura, Ahmed Shabib, Rashid Shabib, Jonathan Shannon y Vladimir Yavachev.

Una Bienal basada en la diversidad y la inclusión

La propia Venecia se convierte en parte integrante del discurso. La ciudad flotante, amenazada por la subida de las aguas y el turismo de masas, se reinventa como un laboratorio a escala real. Las instalaciones experimentales se despliegan más allá de los Giardini y el Arsenale, apoderándose de otros distritos, infiltrándose en el tejido urbano e implicando a sus habitantes. 

La forma en que se seleccionó a los participantes ilustra este deseo de inclusión y apertura. Por primera vez, se utilizó una plataforma de inscripción abierta para reunir proyectos de todo el mundo. Lejos de ser un proceso de selección elitista, este enfoque permitió que surgieran propuestas inesperadas, tanto de figuras consagradas como de jóvenes talentos aún desconocidos. Entre los 750 participantes había arquitectos que habían ganado el prestigioso Premio Pritzker junto a jóvenes licenciados, científicos de renombre que trabajaban con artesanos, diseñadores experimentales que trabajaban con ingenieros climáticos. 

Esta diversidad se refleja también en los pabellones nacionales, en los que sesenta y seis países ofrecen su visión de la inteligencia aplicada a la arquitectura. Desde Italia, que explora la sabiduría milenaria de su relación con el mar, hasta Qatar, que cuestiona el concepto de hábitat compartido, cada nación aporta su piedra al edificio de una reflexión global. 


Futuros de la construcción: Co-Poiesis; Participantes: Philip Yuan

Proyectos emblemáticos e innovaciones disruptivas

En esta maraña de visiones y experimentos, algunos proyectos cautivan por su audacia. Living Structure, dirigido por Kengo Kuma y sus equipos, reinventa el arte de la construcción fusionando técnicas ancestrales de carpintería japonesa con inteligencia artificial para transformar la madera en bruto en estructuras fluidas y orgánicas. Matter Makes Sense analiza la revolución de los materiales, explorando el futuro del biohormigón, la fibra de plátano y el grafeno. Más radical, The Other Side of the Hill proyecta un futuro en el que las estructuras construidas podrían diseñarse en simbiosis con ecosistemas microbianos, replanteando la propia noción de sostenibilidad.


Título del proyecto: El otro lado de la colina.
Participantes: Beatriz Colomina, Roberto Kolter, Patricia Urquiola, Geoffrey West y Mark Wigley.

El programa GENS, concebido como un ágora intelectual, da voz a arquitectos, urbanistas, climatólogos, sociólogos y artistas para alimentar este debate en tiempo real. Los intercambios se amplían a través de un denso programa de conferencias y talleres abiertos al público. La Bienal se convierte en un espacio de transmisión y experimentación, un catalizador de ideas y acción.


Título del proyecto: Speakers' Corner
Participantes: Christopher Hawthorne, Johnston Marklee y Florencia Rodríguez

Repensar el mundo a través de la arquitectura

Detrás de toda esta efervescencia, queda una pregunta: ¿puede la arquitectura seguir salvando el mundo? Lejos de dar una respuesta definitiva, la Bienal Architettura 2025 esboza pistas, sensibiliza y propone alternativas. La inteligencia, en todas sus formas, se convierte en la materia prima de una renovación arquitectónica. A la sombra de los palacios venecianos y de los reflejos cambiantes de la laguna, esta edición reafirma una premisa fundamental: construir no es sólo levantar muros, es imaginar mundos posibles.


Título del proyecto: El otro lado de la colina.
Participantes: Beatriz Colomina, Roberto Kolter, Patricia Urquiola, Geoffrey West y Mark Wigley.

Título del proyecto: Capilla del Elefante; Participante: Boonserm Premthada

SpaceSuits.US : Estudio sobre el traje espacial de mylar y tela beta, 2024.

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