No es un hotel Setouchi

En el archipiélago japonés, en el corazón del escarpado paisaje de la isla de Sagi, Bjarke Ingels Group (BIG) reinventa la hostelería con Not A Hotel Setouchi. Este proyecto, anclado en el entorno natural, encarna una fusión del modernismo danés y la tradición japonesa. Supera los límites de la arquitectura inmersiva.

Arquitectura esculpida por el lugar

El espectacular emplazamiento de la isla de Sagi, con sus escarpadas colinas y calas secretas, inspiró el proyecto arquitectónico. En lugar de imponer un diseño preconcebido, los arquitectos de BIG observaron el paisaje y adaptaron el diseño en consecuencia.

Los cinco tipos de viviendas(360°, 270°, 180°, 90° y ) están diseñados para adaptarse a la topografía y las vistas del archipiélago circundante:

360°: En lo alto de una colina, esta residencia circular ofrece vistas panorámicas gracias a sus ventanales en toda su circunferencia. Un patio central cerrado proporciona intimidad y reduce la exposición al viento.

270°: Situada en una pendiente, esta estructura en forma de L tiene tres fachadas acristaladas. Permite la entrada de luz natural y facilita la transición entre el interior y el exterior. El espacio central sirve de sala de estar semiabierta.

180°: Situado en una cresta, tiene una gran fachada acristalada y paredes laterales de hormigón en bruto. Estos mejoran la integración en el paisaje y crean un efecto protector.

90°: Inspirado en los marcos de vista tradicionales japoneses, este tipo utiliza grandes aberturas horizontales para enmarcar fragmentos del paisaje.

: Parcialmente enterrada, esta unidad está construida con tierra compactada y piedra local. Esto optimiza la inercia térmica y limita el impacto en el medio ambiente.

Un sutil equilibrio entre tradición y tecnología

Aquí, BIG combina la artesanía tradicional con la innovación tecnológica. Los muros de tierra compactada, fabricados con tierra excavada en la isla, proporcionan un aislamiento térmico natural y se integran perfectamente en el paisaje. El hormigón reforzado con fibras de alto rendimiento, utilizado en algunas partes de las estructuras, garantiza solidez y flexibilidad en las formas arquitectónicas.

Los tejados, inspirados en las tejas cerámicas japonesas, incorporan discretos paneles fotovoltaicos. Éstos mejoran la eficiencia energética sin comprometer la estética. Las aberturas acristaladas utilizan vidrio laminado de baja emisividad, lo que reduce el impacto térmico al tiempo que optimiza la luz natural.

El diseño interior es minimalista y utiliza materiales naturales: madera de cedro sin tratar, tatamis de fibras vegetales y paneles shoji retroiluminados. El resultado es una atmósfera relajante y envolvente.

Una nueva visión de la hospitalidad

Not A Hotel Setouchi va más allá de los estándares hoteleros tradicionales ofreciendo una experiencia íntima y envolvente. Se acabaron las clasificaciones por estrellas y los estándares rígidos. Aquí, cada unidad es un espacio vital, flexible y personalizado.

Cada vivienda incorpora domótica avanzada, con sistemas automatizados de gestión de la climatización y controles táctiles integrados en las paredes de madera. La iluminación inteligente ajusta la luminosidad según la hora del día y las condiciones exteriores, creando un ambiente cambiante.

El concepto se basa en la idea de que cada lugar tiene una fuerte identidad. La arquitectura debe sublimarla, sin distorsionarla. Al crear espacios adaptados a su entorno natural, BIG y Not A Hotel redefinen la experiencia del viaje. El alojamiento se convierte en una experiencia inmersiva y tecnológica, que combina la contemplación y la interacción con la naturaleza.

Este proyecto va más allá de la mera arquitectura. Se funde con su entorno, ofreciendo a los visitantes una inmersión absoluta en la cruda belleza de la isla de Sagi. Es una visión que transforma la industria hotelera, entre raíces locales y horizontes globales.

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