LA GRAN ÓPERA DE SHANGHÁI: UNA MIRADA ABIERTA AL FUTURO 

A orillas del río Huangpu en Shanghái, toma forma una silueta monumental: la Gran Ópera, diseñada por Snøhetta

Snøhetta © Yumeng Zhu

Tras un concurso internacional en 2017, la agencia noruega fue elegida para liderar este proyecto colosal, que promete convertirse en uno de los grandes símbolos culturales de la metrópoli china. 

La declaración arquitectónica impacta de inmediato. El edificio se despliega como un abanico en movimiento, un homenaje a la danza y la fluidez del cuerpo. La cubierta en espiral, una auténtica escalera que se eleva hacia el cielo, no es solo un símbolo icónico: será accesible a los visitantes día y noche, transformada en escenario y plataforma de observación. Al afirmar esta apertura, la Ópera se consolida en el distrito ecológico de Houtan como un espacio cívico y artístico, ofrecido a la comunidad.

Snøhetta ©David Sommer

Dentro del edificio, tres auditorios orquestan una diversa gama de experiencias. La sala principal, con capacidad para 2000 personas, albergará producciones operísticas a gran escala; la sala de 1200 butacas ofrecerá un ambiente íntimo, propicio para conciertos; y la sala modular de 1000 butacas, dedicada a la experimentación, se presta a las formas más contemporáneas. Además de esta programación, restaurantes, galerías, cines y espacios educativos están diseñados para convertir el recinto en un verdadero centro cultural.

La experiencia también será sensorial: grandes ventanales abren los vestíbulos hacia la ciudad y el río, modulando la luz a lo largo del día y las estaciones; madera de roble y sedas rojas adornan los interiores, mientras que por la noche las torres del escenario brillan desde dentro, dando al edificio una presencia única en el horizonte de Shanghai. 

Para Snøhetta, arquitectos de la Ópera de Oslo y de la futura Ópera de Busan, este proyecto representa una culminación. Como explica Kjetil Trædal Thorsen, fundador de la firma, representa la continuación de una reflexión sobre la relación entre el arte, la arquitectura y el espacio público. En este caso, el edificio no es un templo privado: se concibe como un ágora, un espacio compartido que redefine el papel de la ópera en la ciudad contemporánea.

Con su inauguración prevista para 2026-2027, la Gran Ópera forma parte de la estrategia de China para fortalecer la influencia cultural de Shanghái. Pero más allá de la política, cuenta una historia más sencilla: la de una ciudad que se dota de un teatro al aire libre, un abanico desplegado hacia el futuro.

snohetta.com

Snoheta ©Regordete
Snoheta © Yumeng Zhu

Experiencias y una cultura que nos definen

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