¿Acaso la realidad no existe más allá de sus narrativas? En una época en la que nuestro espacio vital está invadido por vídeos y series, eventos e historias reales, noticias falsas y el desplazamiento, ¿se ha convertido la narración en el corazón palpitante de nuestras vidas y de los informativos televisivos globales, mientras el metaverso nos prepara para convertirnos pronto en avatares?

Esta es la premisa de la exposición titulada, con cierta audacia, "Historias reales", que se exhibe en el MAC VAL (Museo de Arte Contemporáneo de Val-de-Marne). Presentando ficciones en una amplia variedad de formatos (desde vídeo y dibujo hasta performance y tapiz), los aproximadamente 40 artistas participantes exploran "este espacio flotante entre el arte y la vida", entre la verdad y la ficción, para dar a conocer nuevas "realidades" que el espectador puede o no aceptar.
Muchos artistas, jugando con estos límites porosos entre arte y autobiografía, realidad y ficción, nos ofrecen narrativas íntimas, incluso inmodestas, que, si las estrategias narrativas empleadas logran "ficcionalizar" la realidad, inocularla con la magia de la ficción, desencadenan el proceso de identificación que transformará al espectador-voyeur en un pensador... Porque, como explica Frank Lamy, comisario de la exposición, la ficción nos permite "interrogar los hechos", cuestionar, "deconstruir, revelar" y, citando a uno de sus colaboradores, " Cada espectador está invitado a componer su propia narrativa, a medio camino entre la pesadilla y el sueño. » frente a estas “micronarrativas” con múltiples niveles de interpretación.


En el ámbito distópico, el dúo Aletheia cuestiona el poder de las palabras ejercido por las empresas GAFAM, los monopolios digitales que imponen su "verdad" en internet. En el terreno del absurdo, Esther Ferrer, quien transformó historias de vida en una cacofonía durante una performance realizada para la Noche Europea de los Museos en 2014, prefiere aniquilar el lenguaje por completo. También absurdos son los collages de imágenes que forman narrativas anidadas de Hippolyte Hentgen, otro dúo artístico.
Al recrear situaciones vividas por grupos sociales, Alice Brygo transforma el documental en un relato onírico, al igual que Anaïs-Tohé Commaret, quien difumina hábilmente las fronteras entre relatos, recuerdos y realidad vivida. En la encrucijada del mito y la narrativa de exploración, Aurélien Mauplot también se deleita en entrelazar realidad y ficción en sus composiciones de trampantojo, haciéndonos cuestionar la naturaleza misma de la representación. Con cuerpos heterogéneos, fragmentados y desproporcionados, Laura Bottereau y Marine Fiquet, por su parte, nos hacen cuestionar nuestra corporeidad y la integridad de nuestra identidad, al igual que las criaturas y otras hibridaciones de Kenny Dunkan, que buscan... generar una imagen propia y no la que se le asigna "...

“La obra no es un testimonio de una realidad externa, sino que es en sí misma su propia realidad”, escribió Alain Robbe-Grillet en 1963 en su ensayo Para una nueva novela, añadiendo que …la función del arte nunca es ilustrar una verdad […] sino suscitar preguntas… ".
“HISTORIAS REALES” – MAC VAL
Plaza de la Liberación, Vitry-sur-Seine
HASTA EL 17 DE SEPTIEMBRE
MACVAL.FR








