Con La sangre de las piedrasnysædition ha creado una fuente escultórica donde el diseño, la fragancia y el ritual se entrelazan. Concebida como una oda a la tierra después de la lluvia, esta pieza transforma el jardín en un teatro de renacimiento.

En un paisaje saturado de objetos, algunos creadores optan por la lentitud. Esculpida en Niza durante el invierno de 2024/2025, La sangre de las piedras Parece una ducha de jardín hecha de piedra caliza de Fontvieille. Pero más allá de su función, la obra revela una alegoría: la de la roca que, en invierno, absorbe agua y minerales para liberarlos en primavera. La materia se convierte en un organismo, en la memoria de un ciclo vital.
Charles Guerlain y Marion Saxod, fundadores de nysædition, se inspiraron en las colinas de Niza para este proyecto. Su enfoque, de espíritu mediterráneo, captura el momento en que la lluvia toca la tierra, liberando el aroma único del petricor. Para prolongar esta sensación, el perfumista Paul Guerlain creó una fragancia original, integrada en la obra de arte y difundida por guijarros efervescentes que transforman el agua en una infusión floral.
El objeto se activa mediante el gesto. La pieza se revela a través del uso: la ducha, el lavabo, el suelo esculpido invitan a la creación de un ritual, como un jardinero que deja sus herramientas para sumergir las manos en el agua. No es simplemente una instalación decorativa, sino una experiencia sensorial donde convergen el tacto, el olfato y el sonido del agua.
Con sus dimensiones monumentales (2,40 metros de largo, 2,20 metros de alto, más de una tonelada de peso), La sangre de las piedras Destaca como una pieza de manifiesto. Pero más allá de su escala, encarna una filosofía: crear objetos arraigados en un territorio, diseñados para el jardín, concebidos como portadores de aromas y memoria.
nysædition emprende una exploración única donde el perfume se convierte en un medio escultórico. El dúo trabaja con materiales locales —piedra, corcho, acero— para revelar su poesía intrínseca. Cada pieza se convierte en un microterritorio, coreografiando la difusión de un aroma e inscribiendo un ritual en el material.
La sangre de las piedras Esto no es simplemente un proyecto de diseño. Es una declaración: el jardín como espacio íntimo, la piedra como entidad viva, la fragancia como lenguaje invisible. Una oda a la tierra que aún respira y que, bajo la lluvia, recuerda.












