Rosa Mihman


Rose Mihman, una fotógrafa con aires de pintora, captura momentos cotidianos en cámara y los transforma en pinturas del siglo XX.e Siglo XX. Sus fotografías, caracterizadas por un grano pronunciado y una nitidez algo imprecisa, surgen de la combinación de ropa vintage, una atmósfera sombría y mística, y una elaborada puesta en escena. Le fascina el paso del tiempo, las formas antiguas y la ropa del siglo XX, y se inspira en los movimientos impresionistas, pictóricos y autocromos. Entusiasta del retrato, sus composiciones suelen tener encuadres precisos; se centra en los detalles, las emociones, los hábitos y las poses de sus modelos. El mundo ficticio creado en estas fotografías nos invita a tomar distancia, a concentrarnos en las tensiones, los tabúes y las verdades tácitas. Al romper con los cánones de belleza contemporáneos y a través de su estilo fotográfico, la fotógrafa busca rendir homenaje a nuestra individualidad, a los rasgos que destacan, intrigan y cautivan. Es una forma de inmortalizar nuestras irregularidades, nuestras tragedias, así como nuestras alegrías.
Víctor Jacques


Victor Jacques comenzó su carrera documentando sus viajes. Esta incursión en la fotografía callejera le permitió perfeccionar sus habilidades de observación y su percepción de la belleza. Tiene predilección por la elegancia, los contornos de una silueta, el azul del mar y la intensidad del rojo sangre. Se nutre de influencias culturales internacionales y disfruta fusionando la moda con la fotografía documental. Su obra se centra en la perfección de los matices de color, la espontaneidad de una instantánea y el contraste de dos colores, como se aprecia en sus series. Atrápame si puedesOtro viaje, marcado por el azul y la dulzura, es el de Túnez. Rinde un gran homenaje al espíritu libre y juvenil del verano tunecino. El uso del color es preciso y contrastante; Victor Jacques ha encontrado su verdadero estilo.
Bhalotia Dimpy


La fotógrafa india Dimpy Bhalotia, residente en Londres, captura movimientos y momentos de la vida para sugerir una sensación de evasión y libertad. Su perspectiva única rompe las barreras de la intimidad y evoca una atmósfera imaginaria. Sus imágenes presentan un alto contraste y ofrecen composiciones sorprendentemente gráficas. Cada toma pierde su contexto espacio-temporal, transmitiendo una fuerte sensación de atemporalidad y universalidad. El tema de sus fotografías es bastante explícito: ilustra el acto de interactuar con otros, tanto humanos como animales. Niños y pájaros aparecen con frecuencia en sus imágenes, capturando su espontaneidad, su necesidad de libertad y sus gestos simples e indefinidos.
Vicente Catalá

Las fotografías de Vincent Catala ofrecen una visión diferente, pero a la vez colorida, de Brasil. El artista transmite un mensaje personal e íntimo, impregnado de soledad. Las fotografías forman parte de un libro titulado Isla de Brasil En él, narra una historia en tres actos, cada uno representando el entorno en el que Vincent creció: vivió en Brasil durante quince años, lo que le permitió arraigarse en el país. El primer entorno se encuentra en la zona oeste de Río de Janeiro. El segundo, en el Gran São Paulo. Finalmente, el tercero, en la capital, Brasilia. Sus fotografías ilustran un mundo cotidiano imbuido de fuertes identidades propias de cada ciudad, un mundo de pobreza, alegría y prosperidad. Vislumbramos un Brasil escasamente poblado, un momento aparentemente congelado por una profunda soledad.








