Stig de Block, Back to Back – Del patio trasero al bulevar 

Descubierto por el equipo dePerspicacia En Paris Photo 2025, la obra de Stig de Block nos impresionó por su dinamismo y su forma de esculpir la luz. Sus imágenes, extraídas del asfalto abrasador de Los Ángeles, combinan sombras nítidas, colores saturados y siluetas fugaces, inmersas en el mundo de los coches legendarios. lowridersNo se limita a documentar esta cultura: la recorre, la absorbe, la transforma en un lenguaje visual donde se cruzan identidades, movimientos, resistencias y belleza. 

Nacido en Bélgica en 1990 y afincado en Amberes, la fotografía de Stig de Block está profundamente arraigada en códigos culturales y en lo que él denomina "valores patrimoniales". Sin embargo, su visión es sorprendentemente contemporánea. Porque rechaza la distancia. Porque se acerca lo máximo posible, incluso fusionándose con esta comunidad de entusiastas que, desde la década de 1950, han convertido al lowrider —un coche con suspensión modificada y una estética ostentosa y personalizada— en mucho más que un objeto: un ritual, una declaración, un lugar de pertenencia.

Con Back to Back – From Backyard to Boulevard , un proyecto iniciado en 2018 y aún en desarrollo, De Block revela la complejidad de una cultura nacida en los barrios mexicanos de Los Ángeles, adoptada, reinventada y moldeada por la escena afroamericana, para luego extenderse por todo el oeste de Estados Unidos. Para Stig De Block, el movimiento lowrider es una auténtica expresión de movimiento. Los autos se inclinan, se elevan y vibran, y estos gestos se convierten en ritmos visuales que él captura en el brillo de una luz o la tensión de una sombra. El salto , este espectacular rebote vinculado al sistema de suspensión específico, deja de ser una mera proeza técnica y se convierte en un momento donde la cultura se revela, impulsada por el propio impulso de cuerpos y máquinas.

Lo que el fotógrafo captura no es solo la hazaña en sí, sino todo lo que la rodea: la sensual lentitud de una puerta que se abre, la tensión de una sombra proyectada, un rostro absorto en el interior, una mano colgando de la ventana, la piel atravesada por un resplandor dorado… Algunas imágenes son casi abstractas, como si las líneas de la carrocería de un coche bastaran para contar la historia de una vida. Otras revelan la discreta presencia de niños, sentados en la parte trasera de los vehículos, llevando ya en su interior el sueño lowrider.

Las escenas callejeras —Watts, Compton, Long Beach, Sylmar, el Valle de San Francisco— crean una geografía íntima, alejada de los clichés. Stig de Block nos muestra un tejido social que se reconstruye en torno al cromo pulido. Los "Sunday Fun Days", estas reuniones semanales, encarnan este papel social: un espacio neutral entre bandas rivales, un lugar para el diálogo, una plataforma para la paz, la ayuda mutua y la celebración. Los lowriders se convierten en mediadores urbanos, herramientas de diplomacia informal, además de auténticas obras de arte sobre ruedas.

Esta dimensión comunitaria se ve amplificada por la extrema atención al detalle. Los rostros de Tupac Shakur o Nate Dogg entrelazados en coloridos patrones tribales, las pinturas hiperrealistas, los reflejos en las ventanas, el verde ácido o el naranja incandescente de las carrocerías: todo contribuye a una estética extravagante donde cada auto se convierte en un autorretrato colectivo. De Block suele utilizar encuadres cerrados, sumergiendo al espectador en una relación táctil con los materiales. Esta elección formaliza una sensación de intimidad: no solo observamos la cultura lowrider, sino que nos sumergimos en ella. Nos colamos por una ventana entreabierta, nos detenemos en el rincón de un garaje, percibimos su música, sus vibraciones, sus conversaciones.

La obra del fotógrafo, expuesta en espacios como Art Basel Miami, Photo London, los Rencontres d'Arles y Le 109 de Niza, despliega una narrativa que trasciende el mero reportaje. De Block orquesta una visión donde la realidad y la imaginación se entrecruzan. Su fotografía, influenciada por la moda y la cultura urbana, exalta una belleza explícita, directa, a veces audaz, pero siempre profundamente humana.

En una época en la que tantas imágenes buscan suavizar, neutralizar y estandarizar, Back to Back – From Backyard to Boulevard abraza lo inesperado: colores llamativos, iluminación dramática, rostros parcialmente revelados y momentos suspendidos en el calor del día o la frescura del atardecer.

En definitiva, lo que ofrece Stig de Block es una celebración, no folclórica, sino vibrante, de una cultura que continúa reinventándose, de un territorio que late, de una comunidad que cada domingo se levanta, se reúne y cuenta su propia historia a través de la vibración y el brillo del metal.

Back to Back – Del patio trasero al bulevar de Stig de Block
Ediciones Hopper y Fuchs, 2023
Obra fotográfica creada entre 2018 y 2024 en Los Ángeles y el sur de California.
Representado por Galería FIFTY ONE

galería51.com

Experiencias y una cultura que nos definen

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