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GABRIELA CRĂCIUN, EL CUERPO PARA UN SÍMBOLO

Los autorretratos desnudos de esta joven fotógrafa en ciernes, originaria de Moldavia, exploran su relación con la identidad, el cuerpo y el tiempo, invitándonos a un universo fuerte y sensual hecho de bordados y cuentas.

© Gabriela Crăciun – Alma Mater, La Enfermera

Gabriela Crăciun tiene tan solo 23 años y ya parece tener un futuro brillante. Esta joven prodigio dejó su Moldavia natal para mudarse sola a París a los 19 años. Desde entonces, ha dejado huella en el panorama fotográfico. En 2024, presentó una de sus series, "El mejor día de mi vida", en una exposición colectiva en los Rencontres d'Arles, como parte de su escuela, EFET.

Su obra se adentra en la historia y el patrimonio de su país de Europa del Este, explorando temas como la memoria familiar, la identidad femenina y tradiciones en vías de desaparición como el bordado, una habilidad heredada de su abuela que se esfuerza por preservar. Incorpora este arte decorativo en sus grabados para crear un vínculo entre el pasado y el presente, reinterpretándolo en un contexto contemporáneo. Su proceso creativo se encuentra en la intersección de lo personal y lo universal, donde la técnica y la fotografía se entrelazan para cuestionar la identidad y la transmisión.

ENTRE MATERIALIDAD Y ESENCIALIDAD

Las dos series que nos interesan son Alma Mater y Second Skin, autorretratos desnudos llenos de gracia y delicadeza. En Alma Mater, muestra su cuerpo cubierto de perlas cosidas sobre su piel como tantas otras... gotas de sangre, sufrimiento, pasión Su silueta, que representa a la mujer, la encarnación pura de la vida, se convierte así en un símbolo de la existencia humana. Las perlas se convierten en un reflejo de nuestra fuerza y ​​nuestra vulnerabilidad. Son un recordatorio de nuestro vínculo inseparable con la naturaleza, nuestra madre nutricia. " enfatiza, y añade: Soy mujer, soy vida, soy el Alma Mater. »

Con Second Skin, su cuerpo representa ahora la ropa como protección, identificación social y medio de expresión. Combina la fotografía y el diseño gráfico para destacar su historia a lo largo de los siglos. Sus imágenes repiten así la misma perspectiva, mostrando que la ropa, según el modelo de la época, modifica o incluso transforma la percepción del cuerpo. Como un corsé, esculpe la silueta en un ideal fantaseado o real. »

Para Gabriela Crăciun, estas dos series fotográficas representan no sólo "un acto de desafío" hacia Su cultura conservadora y su educación religiosa ", pero también y sobre todo" un beneficio terapéutico "Para aprender a aceptar mejor el propio ser físico."

GABRIELACRACIUN.COM
@GABRIELA_CRACIUN_

Experiencias y una cultura que nos definen

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