Tras las puertas de Boréal, emerge una nueva estrella culinaria, con el sello distintivo de dos virtuosos de la gastronomía. Se trata de Philippine Jaillet, formada en la escuela culinaria Ferrandi y reconocida por su experiencia con el célebre Pierre Hermé, y Charles Neyers, ya reconocido al frente de los restaurantes La Traversée, Petite Fleur y Ramey's Burger. Juntos, orquestan una sinfonía de sabores, creando un menú donde la pasión y la experiencia se fusionan en perfecta armonía.


¿Su lema? Cocina casera y de temporada, con productores cuidadosamente seleccionados e ingredientes provenientes principalmente de la agricultura local y sostenible. Es un compromiso concreto con una cocina que celebra la calidad, la autenticidad y el respeto por el medio ambiente.
Desde la entrada, Boréal seduce por su atmósfera, con su largo mostrador de zinc que invita a la convivencia y sus sillas de bistro de madera.


Un chawanmushi de champiñones acompañado de rebozuelos encurtidos, mezclado con setas porcini y un aceite de perejil que realza los aromas del plato. Un comienzo prometedor que presagia una experiencia gourmet. Este primer plato se acompaña con una copa de vino blanco "Les Mouettes" de la finca Thomas Zurbach.
El viaje continúa con una tierna ave y su cremosa salsa de champiñones, donde las espinacas aportan un toque de color que despierta la vista y los aromas abren el apetito. Una armonía perfecta. No dejo ni rastro de salsa en el plato.


Y para completar la experiencia, se sirve una mousse de chocolate con pimienta verde. Una receta que puede parecer sencilla, pero que también demuestra la calidad de un restaurante. Cada bocado es una delicia. El chocolate se funde y envuelve la boca con una exquisita suavidad.
Le Boréal promete trascender las expectativas y redefinir los límites de la cocina contemporánea. Un destino imperdible y elegante donde cada plato es una auténtica obra de arte.
El Boreal
39, rue Montcalm, París 18e








