[weglot_switcher]

LILI WANG

La elegancia parisina se encuentra con la poesía culinaria de Vietnam

Lily Wang, ubicado en el distrito 7 de París, es una escapada sensorial que me transportó a un Vietnam de ensueño y al refinamiento parisino. Desde el momento en que entré, la atmósfera sobria me envolvió: iluminación suave, exquisita carpintería y elegantes camareros. Cada mesa parecía estar inmersa en una intimidad que invitaba al descubrimiento.

El menú, conciso pero perfectamente orquestado, me ofreció un viaje culinario memorable. Empecé con el ceviche de dorada. Los vibrantes sabores y las notas vietnamitas me transportaron. Cada bocado era una explosión de frescura, perfectamente realzada por un sutil equilibrio de acidez y picante.

Entonces, sucumbí a la fascinación de los rollitos de primavera de pescado, acompañados de una salsa de coco picante que les daba un toque crujiente sorprendente y adictivo. Estas pequeñas maravillas, doradas a la perfección, eran tanto una declaración de amor por la tradición vietnamita como una audaz reinterpretación contemporánea.

Como plato principal, el cordero de siete horas con salsa de caramelo fue una revelación. La carne, tierna y tierna, estaba envuelta en una salsa delicada y perfectamente equilibrada. Cada bocado era una caricia para el paladar, un homenaje a la cocción lenta y a la tradición. Los sabores dulces y salados se fundían en armonía, haciendo de este plato un recuerdo inolvidable.

Para rematar este festín, me dejé llevar por el rollo primavera de chocolate, suave y derretido por dentro, realzado por una irresistible salsa de caramelo. No pude resistirme a repetir. Fue una explosión de exquisitez que perduró con una reconfortante dulzura. ¿Y el sorbete de rosas y lichi? Un auténtico poema floral, delicado y ligero, perfecto para concluir esta experiencia.

En Lily Wang, el servicio refleja la cocina: atento e impecable. Dejamos la selección del menú en manos del camarero y no nos decepcionó. Cada plato, pensado para compartir, ofrecía una exploración de sabores agradable y delicada, que realzó el disfrute de la velada.

Una experiencia inolvidable. Cada detalle, desde la elección de los ingredientes hasta la precisión del servicio, justifica este excepcional interludio culinario. Es una invitación a saborear plenamente el lujo del momento.

Al salir del lugar, sólo un pensamiento ocupaba mi mente: ¿cuándo volveré a revivir esta aventura sensorial única?

40 Avenue Duquesne, París 7E

Experiencias y una cultura que nos definen

No te pierdas ningún artículo

Abonarse a la newsletter