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Entre Rolex y la moderación: lo que tu estilo dice de ti

En la era de las redes sociales y la superioridad visual, el lujo ya no se mide solo por el precio, sino por cómo se presenta. Entre la ostentación descarada y los códigos cuidadosamente controlados, la riqueza se convierte en un lenguaje, una autopresentación, más que un simple signo de poder.

Kevin Tachman-MG19-Getty Images

El arte de la falsa modestia, o cómo aparentar sin ostentar

En contraste con esta teatralidad dorada, algunos adoptan la modestia como estrategia. No se trata de una modestia genuina, sino de una simplicidad cuidadosamente orquestada, diseñada para proyectar un lujo interior. Pensemos en la camisa blanca de corte perfecto de Timothée Chalamet en la alfombra roja, el vestidito negro ultrasencillo de Zoë Kravitz (de The Row) o las sudaderas Patagonia que usan los directores ejecutivos del sector tecnológico.

Tras esta aparente simplicidad se esconde un arte narrativo: sugerir que todo podría exhibirse, pero que es innecesario. Algunas casas de moda han hecho de este minimalismo sofisticado su manifiesto: Loro Piana, Jil Sander, Bottega Veneta. Pero esta estrategia, si se ejecuta mal, puede convertirse en un juego peligroso. Como resume la psicóloga Cristina Valdés: «La falsa modestia a menudo se basa en una forma de narcisismo invertido, una forma indirecta de buscar admiración o validación».

Look de Timothée Chalamet en los Oscar 2025

Celebridades, generaciones y códigos de atracción

Estudios recientes sobre sociología de la moda muestran la gran variación que experimentan las señales externas de riqueza entre generaciones y culturas. Entre los jóvenes, la ostentación puede resultar vergonzosa, es decir, inapropiada o incluso vulgar, sobre todo si carece de autenticidad.

Harry Styles, con las joyas heredadas de su abuela y sus vaporosas blusas Gucci, encarna un refinamiento queer y desenfadado que se dirige a una generación más apegada a la expresividad que al dominio visual. Por el contrario, Rihanna y Cardi B adoptan una era teatral y lujosa 2.0, donde la ropa es un medio de conquista, una representación. Ambos enfoques pueden ser atractivos: uno por su discreta vulnerabilidad, el otro por su poder asertivo. Todo se reduce a la coherencia entre la acción y el mensaje.

Fotografía de Franco Origlia/Getty Images

Autenticidad, el máximo lujo

En un momento en el que mover Más que cualquier cosa que toquemos, lo que realmente nos conmueve es la sensación de autenticidad. La que percibimos en Emma Mackey posando sin maquillaje, o en Pharrell Williams, alternando perlas de Chanel y suéteres vintage con una libertad cautivadora.

Ni el oro ni las sombras bastan para seducir si la historia suena falsa. Lo que cautiva hoy es la precisión: la armonización de un detalle, una presencia, un aliento. Tanto en la moda como en la seducción, no es el símbolo lo que cuenta, sino el lenguaje que crea.

Dominique Charriau

Y tú ¿cuál es tu lenguaje de estilo?

Descubre si eres un seductor de oro macizo o seda invisible

Prueba exprés

1. En una primera cita, usas:
a. Una pieza distintiva que llame la atención (un bolso Chanel, un reloj Cartier, unos zapatos Louboutin)
b. Un look limpio, sobrio pero perfectamente adaptado.
c. Un conjunto cómodo con un sutil toque de diseño (gafas CELINE, camiseta Acne)

2. Tu red social favorita es:
a. Instagram: para compartir tu mundo visual
b. Pinterest – para organizar tus inspiraciones
c. LinkedIn o X – para afirmar tus ideas más que tu imagen

3. El cumplido que más te conmueve:
a. "¡Tienes un estilo increíble, es atrevido!"
b. "Exudas una elegancia natural difícil de describir."
c. "Tienes una presencia muy personal, todo te conviene"

4. Al elegir una marca, tenga en cuenta:
a. Su logotipo icónico y su narrativa estatutaria
b. Su discreción, su artesanía, su compromiso.
c. Su posicionamiento híbrido: chic, responsable, inteligente.

5. En una boutique de lujo, usted:
a. Elija una pieza llamativa, reconocible a primera vista.
b. Tocar las telas, preguntar sobre su fabricación.
c. Busca los detalles invisibles, el corte interior, el forro.

6. El estilo de una celebridad que te inspira:
tiene. Rihanna, Cardi B, Travis Scott
b. Zoë Kravitz, Timothée Chalamet, Emma Corrin
c. Harry Styles, Rosé de Blackpink, Robert Pattinson

7. Si fueras una marca, serías:
a. Balmain o Versace: extravagantes, asertivos, espectaculares.
b. The Row o Loro Piana – minimalista, silencioso, exigente
c. Loewe o Bottega Veneta – conceptual, discreto, de culto

Lexie Moreland-Getty Images

Resultados

Mayoría de A – La expresión estatutaria
Abrazas el lujo en su forma más espectacular. Te encanta causar una buena impresión, jugar con los símbolos, contar una historia de poder o éxito. Tu estilo es un manifiesto visual.

Mayoría de Bs – El estratega silencioso
Prefieres sugerir en lugar de revelar. Para ti, el verdadero lujo reside en el corte, la textura, la precisión. Cultivas una elegancia sutil, y quienes saben… saben.

Mayoría de C – El Equilibrista Consciente
Navegas entre códigos y contracódigos. Desdibujas las fronteras: a veces visibles, a veces invisibles, siempre coherentes. Eres un narrador de estilo, atento al significado más que a la forma.

Experiencias y una cultura que nos definen

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