Schiaparelli: cuando la moda se niega a mantenerse dócil

Resulta tentador reducir la figura de Elsa Schiaparelli a una serie de imágenes espectaculares: un vestido con estampados rasgados, un sombrero con forma de zapato, siluetas que desafían el buen gusto con una elegancia insolente. Pero la exposición "Schiaparelli: La moda se convierte en arte", presentada en el Museo Victoria y Alberto, nos recuerda que la importancia de su obra va mucho más allá de la excentricidad.

Para Schiaparelli, la moda no era simplemente un adorno del mundo moderno; era una crítica activa, a veces alegre, a menudo inquietante. La primera exposición en el Reino Unido dedicada a la fundadora de la casa de alta costura, el proyecto del V&A abarca casi un siglo de creación, desde la década de 1920 hasta la actualidad. Sitúa a Schiaparelli en el centro de la innovación, una figura clave en un prestigioso universo que fusionaba moda, arte y performance, y que se extendió desde París hasta Londres y Nueva York, entre las dos guerras mundiales y hasta 1954. La diseñadora de moda fue una emprendedora, una estratega cultural y una mujer que comprendió el poder simbólico del cuerpo vestido.    

En un contexto donde la moda femenina aún estaba en gran medida sujeta a normas de decoro y seducción controlada, Schiaparelli introdujo la ruptura, utilizando el humor, el absurdo y la provocación como herramientas de liberación. Sus colaboraciones con Salvador Dalí —el vestido esqueleto, el vestido langosta, el traje con bolsillos tipo cajón, los accesorios reutilizados— no fueron meros gestos artísticos, sino acciones políticas en el sentido más amplio: una negativa a permitir que la ropa femenina fuera únicamente elegante, favorecedora o reconfortante.

La exposición reúne más de 200 objetos —prendas de vestir, accesorios, joyas, obras de arte, fotografías y material de archivo— cuya abundancia dista mucho de ser ornamental. Esta profusión subraya cómo Schiaparelli difuminó deliberadamente las fronteras entre disciplinas, mucho antes de que la moda afirmara su estatus cultural con tanta seguridad. La alta costura dialoga con Pablo Picasso, Jean Cocteau y Man Ray, pero también con el cine y el teatro, ámbitos en los que sus creaciones gozaron de gran popularidad, revelando una personalidad profundamente consciente de la imagen, la interpretación y la mirada.

La exposición también pone de relieve el papel, a menudo subestimado, de Schiaparelli como figura económica independiente. Al frente de una de las casas de moda más comentadas del periodo de entreguerras, construyó un imperio creativo en un entorno dominado por hombres. Su visión del lujo era audaz, a veces irreverente, pero siempre lúcida respecto a la necesidad de seducir, impactar y vender. Esta tensión entre comercio y experimentación impregna toda la exposición, sin atenuarse en ningún momento.

La sección final de la exposición mira hacia el presente con creaciones de Daniel Roseberry, actual director artístico de la casa. Lejos de ser un simple homenaje nostálgico, sus siluetas extienden el espíritu de Schiaparelli al acentuar la dimensión escultórica, casi anatómica, de la prenda. Los cuerpos se rediseñan, se amplifican, a veces se limitan, recordándonos que la moda sigue siendo un campo de batalla entre el deseo, el poder y la representación.

Presentada en el V&A, institución que alberga una de las colecciones de ropa de Schiaparelli más importantes del mundo, la exposición plantea una pregunta fundamental: ¿qué significa hoy afirmar que la moda es un arte? A través de Schiaparelli, la respuesta se presenta menos como una reivindicación estética que como una postura intelectual. La moda se convierte en arte cuando piensa, cuando perturba, cuando se niega a conformarse a las expectativas. En estos tiempos de incertidumbre cultural y política, la famosa frase de Schiaparelli resuena con especial fuerza: "En tiempos difíciles, la moda siempre es extravagante." No por frivolidad, sino por necesidad; porque para ella, el exceso era una forma de decir no y de imaginar las cosas de otra manera.

“Schiaparelli: La moda se convierte en arte”, Galería Sainsbury

Museo de Victoria y Alberto en South Kensington

Cromwell Road, Londres (Inglaterra)

Del 28 de marzo al 8 de noviembre de 2026


Museo Victoria y Albertoam.uk

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