Esta serie no fue diseñada para la comodidad. Exige atención, casi de cerca. La creé junto a Ludovic Cadeo, cuyo maquillaje y peinado se transformaron en gestos gráficos, y Pearl Carayol, quien colaboró en el estilismo, utilizando piezas de Boucheron, Maison Michel y la diseñadora Julie Ehme. Un diálogo deliberado entre la técnica magistral y la tensión creciente.

Esta obra es íntima, a veces opresiva. Las emociones brotan sin filtro, como si la imagen contuviera la respiración. Toques intensos de rojo, que recuerdan a Bourdin, perforan las superficies como alarmas visuales. Cada elemento —pigmento, oro, tela— se utiliza como una carga.
El maquillaje funciona como un medio pictórico, aplicado con precisión y luego interrumpido deliberadamente. El encuadre provocativo y ajustado puede recordar a Newton en su estructura, pero sobre todo, se percibe una tensión a punto de estallar. La imagen también evoca el cine. En ciertas poses, encontramos la agitación interior del Joker, su forma de aguantar antes de la ruptura. De Palma por el fuera de campo, Lynch por el punto de ambigüedad, Almodóvar por los estallidos de color.
La sensación de confinamiento es latente, como en una toma larga donde esperamos que algo se desmorone. El tiempo se extiende, no para crear misterio, sino porque la imagen trabaja desde dentro. Esta serie de moda cuestiona la capacidad de la mirada para soportar lo que no se despliega por completo.
Fotógrafo/anuncio: Flora di Carlo
Maquillaje/Peinado: Ludovic Cadeo
Estilista: Pearl Carayol y Flora di Carlo
Talento: Pauline Houssinot
Zapatos: Giuseppe Zanotti


Anillo con motivo Serpent Bohème XL, engastado con pavé de diamantes redondos en oro blanco. Boucheron.
Vestido: Julie Ehme














