Arnaud Montagard, fotógrafo francés residente en Estados Unidos desde hace más de diez años, es un auténtico exponente de la fotografía callejera. Con numerosos premios en su haber, incluyendo uno del Museo de Artes Fotográficas de Florida en 2020, aborda el paisaje geográfico del país como un vasto campo de investigación, coleccionando y trabajando con fotografías estadounidenses desde la perspectiva de un expatriado.



En el imaginario contemporáneo, Estados Unidos y el universo hollywoodense parecen sinónimos. En las imágenes de Arnaud Montagard, es otra faceta del país la que (re)descubrimos, teñida con la imaginación melancólica y aventurera de un Jack Kerouac en El camino no tomado, o con la cultura del western y sus poéticos vaqueros en Hay un silencio.
En su serie Slice of Light, la ciudad, como en una hoja de papel, cobra forma e ilumina a sus transeúntes. Los contrastes de color son impactantes. Las escenas nos sumergen en la poesía de la vida cotidiana. Sin embargo, en los últimos años, Arnaud Montagard ha adoptado un enfoque cada vez más documental, sin perder la precisión de sus encuadres ni su fascinación por las atmósferas cinematográficas.




Además de su aprecio por sus sujetos y las personas que fotografía, transmite una mayor individualidad en quienes destaca. El ritmo pausado de su trabajo evoca una sensación de dulzura en las relaciones que cultiva con los lugares y sus habitantes.
La lentitud del intercambio y la delicadeza de la escucha nos trasladan así a un universo atemporal, donde la realidad se encuentra con el mito cinematográfico.








