UNA EXPLORACIÓN DEL INSTINTINTIVO Y DEL ARTE
Francis Giacobetti, fotógrafo de renombre, nos ofrece una fascinante mirada a uno de los artistas más enigmáticos del siglo XX, Francis Bacon, a través del prisma de sus fotografías. Este nuevo libro, publicado por Assouline, está repleto de imágenes nunca vistas y entrevistas poco frecuentes, y ofrece una visión profunda del mundo torturado e instintivo de Bacon, revelando aspectos íntimos y poco conocidos de su personalidad y su proceso creativo.

Desde finales de 1991 hasta principios de 1992, pocos meses antes de su muerte, Francis Bacon aceptó posar para una serie de fotografías tomadas por Francis Giacobetti. Esta colaboración única dio lugar a una colección de imágenes extrañas y cautivadoras inspiradas en las inquietantes obras de Bacon. Estas fotografías, nunca antes mostradas, se expusieron en junio de 2003 en la Marlborough Gallery de Londres, despertando un considerable interés en el mundo del arte. Uno de los temas centrales del libro es la importancia del instinto en la obra de Bacon. En sus propias palabras: "Realmente no creo en la maestría como tal, creo en el instinto. Fue mi instinto el que me llevó a pintar, y sin él probablemente estaría durmiendo en la calle o muerto ". Para Bacon, la intuición es el motor de su arte, un impulso irresistible que trasciende la técnica y la razón. Las conversaciones entre los dos amigos revelan mucho sobre la filosofía del pintor. Bacon confiesa: "Todo artista digno de ese nombre se pasa la vida soñando con hacer el cuadro definitivo, el que definirá para siempre la disciplina. Para nosotros, la vanidad nunca vacila". Este incesante deseo de perfección y superación es una constante en la vida de Bacon, una búsqueda que le impulsa a explorar los límites de su propio talento. Para el pintor, el arte no necesita explicación; debe ser sentido por el espectador: "El gran arte no requiere palabras, porque lo experimentamos como una conmoción. Golpea directamente nuestro sistema nervioso, sin necesidad de cultura ni inteligencia ". Esta visión brutal del artista subraya el impacto inmediato y visceral de sus obras, concebidas para provocar una reacción instintiva y emocional.


Bacon también expresa su amor por el acto de pintar más que por los lienzos en sí: "Para ser sincero, lo que más amo en el mundo no son los cuadros en sí, sino el acto de pintar. He tenido la suerte de poder vivir de mi obsesión " . Esta afirmación refleja su pasión y devoción por su arte, donde cada cuadro es una lucha personal e intensa. Asombrado por el valor que se concede a su obra, Bacon afirma: "Pinto para mí y sólo para mí. Nunca imaginé que podría ganarme la vida con mis cuadros. Al principio, me sorprendía mucho que la gente estuviera dispuesta a pagar por ellos. Y algunos incluso piensan que cuanto más caros sean, mejor. Me parece muy masoquista". Esta reflexión crítica sobre el mercado del arte y la percepción del valor subraya la visión cínica del artista sobre el mundo que le rodea.

El nuevo libro de Francis Giacobetti arroja luz sobre sus conversaciones íntimas con Francis Bacon y ofrece una perspectiva única y sin precedentes de un pintor complejo y fascinante. Este volumen constituye una valiosa contribución a la comprensión de la obra y la vida de Bacon, un artista que dejó su impronta en la historia del arte a través de su pasión y su incesante búsqueda de la perfección.
FRANCIS BACON BY FRANCIS GIACOBETTI
ÉDITIONS ASSOULINE, JULY 2024
EU.ASSOULINE.COM








